pulseras cuero
Pulseras millonarias…
Algunas pulseras nacieron por una causa noble y le pusieron nombre y forma a la sensibilidad humana. La solidaridad además de llevarse en el corazón, puede llevarse también en una discreta pulsera que nos hará sentirnos humanos, más buenos tal vez.
De los múltiples accesorios que los seres humanos utilizamos para agiornarnos, es la pulsera quizá la que más trascendió a sus fines ornamentales transformándose además en símbolo solidario y de la salud. Numerosas fundaciones las usan y las comercializan en nombre de sus causas solidarias. De todas estas fundaciones batió el récord de ventas en el año 2004 la fundación Lance Armstrong, quien en nombre de la lucha contra el cáncer a poco de iniciarse su campaña logró superar 47, 5 millones de pulseras vendidas.
Esta pulsera, una humilde e intrascendente banda siliconada, junto con las fundaciones que promueven causas diversas mueven millones de dólares y otros tanto el mercado paralelo que especula con la moda y el fanatismo. Las hay de variados colores y cada uno de estos representa una causa en particular. La mayor parte de estas millones fueron adquiridas por ciudadanos españoles.
Además del impacto benéfico que propician estas cruzadas solidarias, no menos humanos por cierto, son los ribetes especulativos que, como ya señalamos, sobresale impulsado por el fanatismo, generando a su vez similares y escandalosas recaudaciones provenientes de la venta paralela y el sobreprecio, a pesar de los esfuerzos vanos de los sitios oficiales de distribución. Se estima que el mercado paralelo duplica y triplica las cifras que recaudan las fundaciones.


